Los tres tipos de sistemas fotovoltaicos
Sistema On-Grid (conectado a red)
Es el más común para uso urbano. El sistema genera energía solar durante el día y la usa directamente. El excedente se inyecta a la red eléctrica y se descuenta de tu factura mediante el mecanismo de net metering.
Ventajas:
- El más económico (no requiere baterías)
- Retorno de inversión más rápido
- Mantenimiento mínimo
Desventajas:
- No funciona durante cortes de luz (por norma de seguridad)
- Requiere conexión a la distribuidora
Ideal para: hogares y empresas urbanas con red eléctrica estable.
Sistema Off-Grid (aislado)
Funciona completamente desconectado de la red eléctrica. Requiere un banco de baterías para almacenar la energía generada durante el día y usarla de noche.
Ventajas:
- Total independencia energética
- No requiere conexión a distribuidora
Desventajas:
- Costo más elevado (baterías)
- Requiere mayor planificación del consumo
Ideal para: zonas rurales, cabañas, establecimientos sin acceso a la red.
Sistema Híbrido
Combina lo mejor de ambos mundos: conexión a la red + baterías de respaldo. Genera, almacena y usa energía solar; ante un corte, funciona con las baterías.
Ventajas:
- Funciona durante cortes de luz
- Máxima optimización del autoconsumo
- Mejor para zonas con cortes frecuentes
Desventajas:
- Costo más elevado que on-grid
- Mayor complejidad de instalación
Ideal para: zonas con cortes frecuentes o quienes buscan máxima autonomía energética.
¿Cuál te conviene?
| Situación | Sistema recomendado |
| Red estable, ciudad | On-grid |
| Sin acceso a red | Off-grid |
| Cortes frecuentes | Híbrido |
| Máximo ahorro sin baterías | On-grid |
| Independencia total | Off-grid / Híbrido |
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